El diablo anhelaba una hija como la Virgen María y por ese motivo se dirigió a donde se encontraba el «Padre Eterno» y le pidió a dicha hija, debido a que los pobladores de Sacapulas no podían pasar sobre el Río Chixoy o Negro, acordaron que le daría una hija pero a cambio el Diablo debía construir un puente sobre el Chixoy para que sirviera de paso no solo a él, quien no se quería mojar los pies, también a los pobladores de Sacapulas.
El puente tenía que ser construido antes de que cantara el primer gallo, es decir en pocas horas, de no ser así el Padre Eterno no cumpliría. Así que el Diablo planeaba engañarlo y dispuso matar a todos los gallos y gallinas que había en el pueblo, pero el Diablo no se percató de que sería visto por San Pedro.
Al darse cuenta de lo que este planeaba, se dirigió rápidamente a quitarle un huevo a la última gallina y lo guardó en el morral.
El Diablo comenzó a construir el puente tan rápido como podía, un poco antes de las tres de la madrugada cuando casi lo terminaba «cantó el huevo que San Pedro tenía en su morral», este salió corriendo sorprendido y asustado.
El puente no estaba terminado del todo y al darse cuenta que el Padre Eterno no cumpliría lo quiso botar de una patada, pero debido a que ya estaba bendito no lo logró. Se dice que lo único que quedo del Diablo fue su huella estampada en las piedras de este puente.
Fuente: publirutagt.com




