Varios de los habitantes junto al anciano decidieron seguir al pájaro y al llegar al volcán rompieron una enorme piedra y se toparon con muchas cosas como maíz, frijol, agua, fuego, semillas de pepino, animales, madera, jarros, etc. Se dice que esas cosas el volcán las recogía para protegerlas en el tiempo del mundo “Qawuj”, especialmente las mazorcas del grano sagrado.
Los ancianos le pusieron al volcán de Tajumulco de nombre Chman que en mam quiere decir “corazón de trece cosas”. Se cuenta que el maíz se difundió para toda Guatemala y el mundo.
En otra versión de la leyenda del origen del maíz se narran datos interesantes y diferentes a la versión anterior, pues en el tiempo de los Aztecas se cuenta que éstos se alimentaban con raíces y animales de caza, si existía el maíz en ese entonces pero no estaba a su disposición ya que se encontraba escondido detrás de las altas montañas que rodeaban su ciudad.
Otros dioses y habían intentado separar las montañas para que los Aztecas tuvieran acceso a tan preciado alimento, sin embargo nunca lo lograron hasta la llegada del dios “Quetzalcóatl” quien prometió ayudar al pueblo a conseguir el maíz, al ver que los otros dioses ya lo habían utilizando la fuerza éste decidió hacerlo con inteligencia.

Quetzalcóat se encaminó hacia las montañas transformándose en una pequeña hormiga negra en compañía de una hormiga roja. Durante el camino se les presentaban muchas dificultades, pero las necesidades de los Aztecas lo animaron a seguir adelante.
Al llegar a la parte superior en donde se encontraba el maíz tomó un grano entre sus dientes y se encaminó de regreso. Cuando éste llegó con su pueblo les entregó el preciado grano de maíz para que lo sembraran.
Con el paso del tiempo los Aztecas se convirtieron en un pueblo fuerte, lleno de riquezas ya que desde ese momento se dedicaron a cultivar y a cosechar el maíz, logrando un desarrollo impresionante construyendo templos y palacios esplendorosos, además de bellas ciudades.




