No pasaba ni una semana sin que los bomberos Municipales y Voluntarios recibieran llamadas de automovilistas que les reportan transeúntes sospechosos merodeando las barandas del puente.
Las personas que suelen verse de madrugada a punto de lanzarse de este puente, resultan ser frecuentemente tan solo espectros.
El vocero de los Bomberos Municipales de la época afirmó que recibían una llamada frecuente de emergencia ya entrada la noche o madrugada para avisar sobre el lanzamiento de alguien desde el puente El Incienso. Sin embargo, al momento de que los rescatistas bajaran para investigar acerca del terrible suceso no encontraban a nadie.
El vocero explica que algunas personas que han intentado suicidarse cuentan que varias voces desde el fondo le dicen «lánzate, aquí te esperamos».

Comúnmente las personas observan a una mujer de blanco que se tira frecuentemente, por lo general la gente que transita por la carretera en su vehículo llama a la estación para informar sobre el hecho, cuando 15 bomberos acuden al lugar con 4 vehículos para rastrear el cuerpo resulta que no encuentran rastros de suicidio y terminan marchándose del lugar sin haber encontrado nada.

Otros afirman escuchar gritos desgarradores que rompen la noche, pensando que son las almas de las personas que han decidido quitarse la vida lanzándose desde el puente, sin embargo, más de alguno no deja de pensar que esos gritos son de las víctimas de asalto que se dan en el lugar.
Hay personas que aseguran escuchar lamentos desde que cruzan el inicio del puente con su vehículo hasta el final, los cuales penetran más recio en los sentidos auditivos conforme la distancia recorrida, algunos deciden detenerse al sentir vibrar su corazón y verse invadidos por una fuerza inimaginable de dolor, tristeza y agonía, otros logran llegar al final del puente sin sentir ninguna necesidad de detenerse.
Historias como estas existen muchas sobre aquella gran estructura que ha sido testigo muda de muchos hombres y mujeres que no ven otra salida más que el suicidio.




