Hugo alquiló una casa la cual parecía muy tenebrosa y llena de misterios pero como el nunca había creido en las superticiones no le tomó importancia.
Una noche, al llegar a su casa decidió explorar su nuevo «hogar» y al dirigirse a la parte trasera de la casa encontró muchas fotos de unas cincuenta personas, quizás más, al fondo en una mesa de madera encontró un viejo libro, sus portadas estaban casi destruida y sus hojas se habían amarilleado con el tiempo, al ver este libro decidió ver que era lo que deciá…
Lo abrió y para su sorpresa encontró de titulo:
«Hugo Morales», era su nombre, ¡¡puchis!, exclamó entre asustado y sorprendido. ¿Seria una broma?, o una simple casualidad…
Pronto descubrió que no se trataba ni de una broma, ni de una simple casualidad. Al darle vuelta a la hoja vio detalles de su vida, plenamente específicos, su infancia, donde habia vivido, quien había sido su primer novia, toda su vida estaba reflejada en ese misterioso libro.
El terror vino cuando llegó a la parte donde decía:
«Entonces llegó a la casa, encuetra muchas fotos y un viejo libro», su destino está por ser revelado.
Hugo está seguro que esto no es casualidad, cae un rayo, la luz se va y él enciende una pequeña candela que se encontraba a un costado de aquel viejo libro, seguidamente lee las últimas páginas, las cuales decían…
«A la mesa llegará la sombra del destino, con un rostro espeluznante y en su mano una vieja deuda que si no mal recuerdas pudiste evitarla».
En la última hoja Hugo lee:
«Entonces, la candela se caerá, las puertas se sellarán, y arderás en llamas como dejaste arder aquella persona que pudiste haber salvado, pero preferiste dejarlo a manos del destino.
Derepente la candela cae, las puertas se sellan y empieza a quemarse todo, Hugo no pudo hacer nada mas que lamentarse por aquella vieja cicatriz de haber perdido a su querido hermano en aquel incendio del 26 de octubre…
A la mañana siguiente la policía declaró haber encontrado un cuerpo calcinado junto a un viejo libro que en su portada se leia: El destino es parte de tu existencia…




