Esta es tu oportunidad para disfrutar un pequeño recorrido por la literatura guatemalteca, en el que tendrás que utilizar mucho la imaginación para conocer a los personajes.
Estas son narraciones de hechos sobrenaturales, naturales o una mezcla de ambos, los cuales se transmiten de generación en generación desde nuestros tatarabuelos.
Las adaptaciones para niños de las leyendas más conocidas de Guatemala son creadas para que los pequeños comiencen a empaparse en la literatura y mitología guatemalteca. Entre las más conocidas resaltan: La Llorona, El Sombrerón y El Cadejo.Era hace una vez una niña que la conocían por ser muy linda y bien portada. Sus padres decidieron premiar su obediencia y le compraron muchos juguetes, con los que ella se divertía todas las tardes. Sin embargo, al caer la noche a la niña le llegaba la hora de ordenarlos, siendo éste un aspecto de responsabilidad, para ella esa era la parte que más le aburría.
La vivienda de la pequeña estaba perfectamente ubicada a la orilla de un río y en una de tantas ocasiones en las que iba a jugar a la orilla fue interrumpida por su mamá, quien la llamaba para refaccionar un delicioso pastel de manzana.
Cuando llegó corriendo a su casa recordó que no había ordenado sus juguetes dentro de su cofre especial, pero sin prestarle atención al desorden fue a tomar una siesta luego de refaccionar.
Al siguiente día la niña comenzó a buscar sus juguetes, pero la mayoría de ellos se habían quedado en la orilla del río, razón por la cual salió a buscarlos pero no los encontraba por ninguna parte.
Desde ese día se puede escuchar su llanto «Aaaay mis juguetes, aaay mis juguetes» al salir a buscarlos antes del anochecer.
Una mujer muy bella habitaba en uno de los barrios de la ciudad, donde muchos hombres la vigilaban desde lugares lejanos para enamorarla, pero ninguno lo lograba.
Una noche, cuando la hermosa dama se iba a acostar a dormir escuchó la música de un hombre muy bajito, quien era acompañado de su caballo y un enorme sombrero. Con distintas melodías la comenzó a conquistar.
La mujer quedó hipnotizada por la melodía, razón por la cual decidió salir a conocer a su amado. Mientras se acercaba al Sombrerón, paso a paso, la vista se iba aclarando hasta llegar al punto de causar terror al pequeño hombrecito junto a su caballo, segundos después salieron corriendo debido al despeinado cabello de la mujer.
La jovencita no entendía por qué su amor lo había abandonado y pasaba llorando día y noche, hasta que una mañana despertó con su cabello mágicamente trenzado. Cuenta la leyenda que el Sombrerón la visitaba mientras dormía para poder peinar su cabello y lograr conquistarla de nuevo.
Era hace una vez un niño muy travieso, quien era enviado a dormir temprano por su mamá, pero el pequeño era un poco desobediente, hasta que una noche se levantó para tomar toda la leche con chocolate que podía beber.
Cuando regresó a la cama se quedó dormido, pero su profundo sueño fue interrumpido porque sentía la necesidad de ir al baño.
Se dice que desde ese día se observa por las calles a este perro negro, a quien llamaron «Cadejo». Éste se dedica a ser compañía de las personas que caminan solas por las noches.



