
El Cerro Alux, significa en idioma maya «duende» y su nombre se originó debido a una leyenda muy famosa del lugar, en la que se relata la presencia de un duende que desaparece a los niños.
En ella se hace mención de una familia que casualmente encontró el Cerro Alux un lugar perfecto para acampar y pasar una noche juntos. Al cabo de unos minutos, el niño se desapartó de los padres, quienes muy preocupados comenzaron una búsqueda con el encargado del lugar.
Transcurridas varias horas el niño apareció con una sonrisa muy misteriosa y al ver a sus padres éste les dijo «estaba jugando con el niño de los vecinos», curiosamente ellos eran la única familia que acampaban en el lugar.
Guiados por el niño, los padres se dirigieron hacia una cabaña que se encontraba escondida entre la vegetación, la cual según su hijo era la casa de quienes también pasaban una noche en familia.
Los padres del pequeño nunca se imaginaron que el lugar donde decidieron pasar la noche estaba encantado y despreocupados al creer que no eran la única familia en el cerro, le autorizaron al niño volver con su nuevo amigo.
Nuevamente se volvió a desaparecer de sus padres, pero esta vez por un largo tiempo. Al creer que se encontraba «jugando con su nuevo amigo» en la cabaña que les mostró, se dirigieron hacia ella, sin saber que en realidad se trataba de un horripilante duende que utilizaba la apariencia de un amigable niño para atraer a los pequeños hacia la cabaña, en la cual se encontraba un portal hacia el inframundo.
Muchas personas aseguran que el niño nunca más fue encontrado, el duende y el portal misteriosamente desaparecieron de aquella que se creía un hogar, pero resultó ser una «cabaña abandonada».




