Transcurridos unos días sus padres afligidos decidieron regresar por los pequeños, al no obtener frutos de una búsqueda de varias horas decidieron abandonar el lugar. Con el paso del tiempo, en las montañas de ese mismo lugar varios cazadores se toparon con la sorpresa de encontrar a dos niños a salvo quienes gracias a una loba maternal habían sobrevivido por haber sido alimentados con su leche.
Debido a ese hecho heroico, los cazadores decidieron no matar a la loba y los pequeños fueron entregados a sus padres sanos y salvos.

En honor al suceso heroico de la loba hicieron un monumento el cual se encuentra en el palacio de la municipalidad de Guatemala
De esta leyenda se dice que los pequeños a quienes abandonaron en el bosque fueron los fundadores de Roma, por lo que sus nombres eran «Rómulo» y «Remo». La madre llamada Rea Silvia (sobrina de Amulio, rey de la ciudad de Alba Longa) abandonó a los pequeños niños en el bosque ya que temía que estos fueran asesinados por Amulio.
En otra versión de la leyenda se comenta que la loba que amamantó a Rómulo y Remo era una mujer quien se convirtió en su madre adoptiva. Se dice que el término loba en el latín «lupa» también era utilizado para las prostitutas de la época.
Fuente: publirutagt.com, mitosleyendas.blogspot.com




