Mi nombre es Rosy Rosales soy estudiante del séptimo semestre de la carrera de ingeniero electrónico y vivo en Cuilapa, Santa Rosa, Guatemala.
Los hechos que voy a contarles giran alrededor de la más pequeña de mis hermanas y ya pasaron varios años desde que todo esto sucedió. Pues bien, nos remontamos al año de 1990, era el mes de enero cuando nació esta bebé y durante los siguientes 6 meses sucedieron cosas muy extrañas. En el cuarto donde pasaba la mayor parte del tiempo la bebé se sentía un ambiente incómodo, especialmente cuando te encontrabas sólo sentías que estabas siendo acompañado y observado.
Mi primera experiencia con este ser ocurrió cuando me encontraba acomodando ropa en la cómoda junto a la cama, estaba yo agachada, cuando oí claramente que entraba corriendo un niño a la recamara, rozaba mi pierna y se sentaba junto a mí en la cama. Yo pensé que era mi hermano, que en ese tiempo era pequeño, de hecho le dije «Dime, que quieres Tony», pero diciendo esto, voltee y no había nadie ahí, incluso, él se encontraba jugando en el patio. Presentí que se trataba de un niño pequeño de aproximadamente 2 años.
Luego, en otra ocasión me encontraba leyendo un libro, también estaba sola, cuando escuché reír a un niño dentro de mi cuarto, voltee y no había nadie. Era una risa infantil que no tenia nada de grotesca. Después se seguía escuchando como el niño reía, de hecho me percaté que no venía de afuera de la casa, aunque en ocasiones no había nadie más en la casa. Esto solo ocurrió durante los 6 primeros meses de la bebé,. Mi hermanita creció y esas risas ya no se escuchan, lo curioso es que solo yo tuve contacto con ese «niño», mis hermanos nunca dijeron nada.
Les relato esto porque siempre me quedo la inquietud de saber lo que significaba eso, incluso me decían que era el ángel de la guarda de la bebé, imagino también lo mismo por que su presencia era solo incomoda pero no grotesca, me gustaría saber sí otra persona a tenido alguna experiencia similar.



