Era una casa como las de antes, enorme, con dos baños, una sala y una cocina. Aunque sus abuelos ya no vivían en ella, estaba bien conservada a pesar de sus años.
Una noche, mientras él dormía en una cama de aquella vieja casa, un fuerte ruido lo despertó, abrío los ojos y vió a una anciana, daba la sensación que flotaba en el aire y lo miraba fijamente, la aparición estuvo así durante unos tres minutos pero para él pareció toda una eternidad.
Ya por la mañana, se lo contó a su madre, ella también notó algo raro, le comentó que notó un fuerte viento en su habitación a pesar de que todas las ventanas de la casa estaban cerradas. A partir de ese momento la casa no fue la misma para él y la curiosidad lo invadía, así que al llegar la noche volvió a su habitación para ver que pasaba.
Esa noche Maco no vió ni sintió nada extraño , pero a las siete de la mañana se despertó de nuevo por un ruido extraño, era como si alguien estuviese preparando café con un antiguo molino, como es normal pensó que era su madre que estaba preparando el desayuno, bajó hasta la cocina y cuando llegó no se encontró con lo esperado, allí no había nadie, ni café, ni molino mucho menos su mamá
Ese mismo día por la tarde llegó su padre a casa. Maco le contó todo lo que había ocurrido. De una manera forzada su padre le comentó que sus primos también habían visto a una anciana en varios cuarto de la casa y que desde entonces han evitado en lo posible volver por ahí, siguió contándole que su bisabuela solía levantarse a las siete de la mañana y lo primero que hacía era moler café con un viejo molino. Con el cual había sido asesinada por unos ladrones que al no poder robarle nada decidierón darle muerte a golpez.
Todo esto fue muy extraño, Maco no supo si fue su bisabuela o no, pero lo único que él lamenta es verla hacer el mismo trabajo que hizo durante años y seguira haciendo durante toda una vida, con aquel viejo objeto con lo cual le fué arrebatada la vida…




