Guatemala no fue la excepción, y desde la década de los 1920s llegó a nuestro país junto con las tropas estadounidenses que establecieron una base militar en el Campo Marte. La celebración encontró eco entre la población de la ciudad de Guatemala, convirtiéndose en un baile de disfraces en los salones de baile de aquella época.
Con la caída del Gral. Jorge Ubico en 1944, se tuvo una era de mayor libertad de expresión, por lo que la celebración se difundió entre los jóvenes, y al igual que en otras partes del mundo, no afectó a las otras celebraciones tradicionales en honor a los muertos del país.
El Halloween tiene su origen en varias celebraciones cristianas de la Europa Medieval. Algunos la asocian erróneamente con las tradiciones paganas de los celtas. Lo cierto es que en distintos países de Europa, principalmente en Irlanda y Francia, los cristianos de aquél entonces tenían distintas formas y fechas de celebrar a los muertos, pero todas eran muy cercanas a la antigua celebración celta por el fin de las cosechas. Estas tradiciones viajaron a Norteamérica con los colonos irlandés, franceses e ingleses, y se mezclaron para crear Halloween.




